AMA A TODOS, SIRVE A TODOS

miércoles, 2 de abril de 2014

Cómo anular las consecuencias de nuestros actos




En este mundo, para recibir una cosa
hay que dar otra. Si quieren un simple
pañuelo tienen que pagar diez rupias,
y sólo entonces el comerciante se lo
venderá.  Dios es un comerciante muy
afectuoso.  Si ofrecen aunque sea una
pequeña cantidad de devoción, el Mi-
sericordioso Señor derramará a cambio
sobre ustedes una cantidad infinita de
Gracia. Kuchela, la devota pobre, ofre-
ció al Señor Krishna un puñado de arroz
molido, y recibió Sus bendiciones en a-
bundancia.  La reina Draupadi, durante
un momento muy tenso, oró con un co-
razón puro.  Debido al pequeño sacrifi-
cio que ella había hecho antes, el Se-
ñor Krishna se apresuró a responder a
su llamado, y derramó Su Gracia infi-
nita para protegerla.  Los frutos de la
acción son inevitables, y nadie puede
escapar de ellos.  Sin embargo, hasta
cierto punto pueden anular o modifi-
car sus consecuencias, si se hacen
merecedores de Su Gracia.
          -BABA

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