AMA A TODOS, SIRVE A TODOS

domingo, 19 de febrero de 2012

El Señor es todo dulzura




El Señor, como un terrón de azúcar, es todo
dulzura.  Toda diferencia o distinción es ilu-
sión de las personas con conciencia del cuer-
po.  Considera este ejemplo: una madre con
cuatro hijos no da a los otros tres tanta aten-
ción y cuidado como al que está en la cuna.
Aunque este niño no la llame, ella está siem-
pre atenta para darle alimento.  Los otros
tres tienen que venir a pedirle alimentos y
cosas con qué jugar.  Observando esto, no
puedes juzgar que es una mala madre o una
madre parcial.  La madre ajusta sus activi-
dades a las capacidades y habilidades del
niño.  Así también, a pesar de que el mun-
do entero es Suyo, y a pesar de que todos
son Sus hijos, Él agracia y bendice a cada
uno de acuerdo a su capacidad y habilidad.
Adjudicar cualquier falta a tal Providencia
desinteresada, sincera, simple y siempre
dichosa, es como atribuir oscuridad al Sol;
es un acto de absoluta ignorancia.
                -BABA


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